Hoy voy a permitirme un artículo industrial. Espero no aburrir.
Se trata de lo que me gusta llamar El Maravillosos Mundo de Los Proveedores con el que uno acaba topándose al encarar una transformación Lean.
En particular del “Mito del camión completo” que puede resumirse en la creencia dogmática de que es más barato enviar el producto en grandes contenedores, en mucha cantidad y en camiones grandes y completos.
Cuando el Lean-emprendedor, en plena reducción de lotes de producción, optimizando espacios de fabrica y organizando circuitos cíclicos de suministro a línea; explica que necesita pequeños contenedores y camiones frecuentes, su proveedor sufre un cortocircuito cuyo chispazo inevitable es “habrá que aumentar el precio por pieza”. Con el correspondiente bloqueo del comprador de turno que ve en esta posibilidad una quiebra de sus objetivos.
Si ya eres un Lean-practicante sabrás que esta afirmación es falsa y que en todo caso conviene no confundir precio con coste. Pero si no lo eres, como muchos de los proveedores, renegarás de esta aparente “antilógica”
La repuesta para que la chispa no se convierte en incendio es sencilla: “ya vendré yo recoger el producto”. Además como el valor del transporte sale del precio pieza, el comprador contento porque en su Excel baja el precio (por suerte también el coste global).
Estos sistemas de recogida de mercancías de varios proveedores en circuitos periódicos reciben el nombre de Milkruns. Este nombre viene de los camioncitos que en los barrios residenciales americanos repartían la leche cambiando las botellas vacías por las llenas.
Como Wikipedia asegura que no hay traducción al español, desde este artículo quiero reivindicar uno: EL AGUADOR.
Ese oficio del pasado que tan importante era cuando no había agua corriente y había que repartirla casa por casa.
Si vienes por Barcelona, además de llamarme para tomar un café, no dejes de visitar el Mercado de La Boquería. Todo un espectáculo de colores, aromas y sonidos.
Si buscas buen pescado ve a la parada de Nuria (puesto 756) porque además encontraras un ejemplo difícil de igualar de una Célula de U.
Dos puestos de trabajo en un espacio de 1 metro de fondo por 2 de largo funcionando en perfecto sincronismo despachando pescado y marisco a la velocidad del rayo con una conversación jovial y sabios consejos de cocina.
Me contaba Nuria que al principio les costó acostumbrase pero que poco a poco han aprendido como colocar el género y han ido distribuyendo todo para poder trabajar cómodamente sin apenas interferencia.
Aún más, en Navidad los 2 puestos de trabajo se convierten en 3, e incluso en 4 para dar salida al aumento de demanda. ¡Casi un milagro!
¿Quién podía pensar encontrar un ejemplo tan magnifico de Células en U, adaptación al Takt Time del Cliente, 5S, Kaizen y trabajo en equipo en pleno Mercado de la Boquería?
Nuria me aseguró que no se ha leído ni un solo libro de Lean y creo que dudó de mi cordura cuando le bromeé que si le iba mal en la pescadería podía venirse conmigo de consultora.
Ha sido simplemente una aplicación ejemplar de ese principio la Mejora Continua: Encuentra ideas en las dificultades.
“Oigo y olvido
Veo y recuerdo
Hago y aprendo”
Un adagio muy conocido en el mundo de la formación. A mi me gusta añadir:
“me Divierto y fijo”
Lo que había descubierto por intuición parece que la ciencia lo confirma: las emociones ayudan a que el aprendizaje se fije en nuestra memoria a largo plazo.
Por eso “aprender jugando” es tan eficaz. Cuando se trata de Lean, casi obligatorio.
No conozco a nadie que haya aprendido a poner en marcha un KANBAN leyendo un libro o asistiendo a una conferencia (me incluyo). ¡Hay que practicar, disfrutar y sufrir sobre el “gemba”, el lugar donde ocurren las cosas!
A falta de un verdadero “gemba”, un buen Juego de Simulación hace su papel. Permite tomar consciencia de una realidad a menudo absurda y descubrir como mejorarla. Buenas dosis de diversión con un equipo de trabajo hacen el resto.
Es por eso que nos hemos inventado varios Juegos Lean: “la Gamba y el Guisante”, “La cafetería El Lio”, “La fábrica de papel”…
Seguro que si aprendemos a tomarnos el trabajo como un juego somos mucho más felices… ¡Y más eficaces!
Si solo nos permitieran una idea para definir lo que es el Lean, sería…
¡ GUERRA AL DERROCHE!
Y de entre todos los derroches la SOBREPRODUCCIÓN es el peor: producir más de lo que el cliente pide en cada momento.
Un ejemplo cotidiano (el de la foto) que ayuda a reflexionar e ilustra como la sobreproducción es la madre de todos derroches y nos aleja del cliente.
- ¿Dónde dejo yo mi café mientras leo mi periódico si el STOCK de platitos ocupa la mayor parte del espacio de barra?
- ¿Qué ocurre si quiero sacarina? RETRABAJO para cambiar el sobrecito.
- ¿Qué pasa cuando hay que usar los platos más alejados de la cafetera? MOVIMIENTO INUTIL del camarero paseando y TRANSPORTE del café enfriándose por el camino (si no se cae al suelo).
- ¿Cómo pongo la taza en el plato si el centro lo acaba ocupando la cucharilla y/o el sobre? PROCESO INNECESARIO que acaba muchas veces con parte del café derramado estropeando el azucarillo.
- Y de cualquier forma, cuando hay mucha demanda, el cliente ESPERA.
Ahora pensemos un poco: la cafetera es automática. ¿Cuánto le cuesta hacer un buen café? Seguramente más tiempo del que cuesta preparar el dichoso plato.
Entonces ¿Por qué no trabajar unidad por unidad cuando el cliente lo pida, sobre todo teniendo en cuenta lo eficientemente organizado que parece el puesto de trabajo-cafetera?
Pertenezco a esa generación de niños que crecimos inmersos en el imaginario colectivo de La Guerra de la Galaxias.
Me declaro seguidor incondicional de Yoda, incluso después de que su propio creador lo convirtiera en una de rana saltarina agarrada a su espada de luz.
Además la historia del maestro y el aprendiz está inspirada en la figura del Sensei japones, tan frecuente en el aprendizaje del Lean Manufacturing.
Sin embargo hay una frase mítica del maestro Jedi que no comparto en absoluto:
Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes
Resulta que el fundamento del Kaizen (Mejora Continua), uno de los pilares del Lean, se basa justamente en lo contrario: no tener miedo a probar nuevas formas de hacer las cosas, incluso a riesgo de equivocarse.
¿Cuántas veces un error ha inspirado una idea nueva e innovadora? La penicilina, la pila, el microondas o los post-it son sólo algunos ejemplos llamativos.
Aunque quizás me quede con la interpretación de @Danitroy, fundador de No Puedo Creer y Friki Galáctico: “Sin confianza en uno mismo, es imposible sacar un X-win del fondo de un pantano”.
Como siempre la verdad estará en algún punto intermedio entre los extremos.
Elijan ustedes mismos…
Tengo que disculparme por no haber escrito el post de “felices vacaciones”. Me temo que mi capacidad productiva estuvo demasiado ajustada al Takt Time de mis clientes…
Para corregirlo quiero empezar este nuevo curso compartiendo una reflexión al hilo de la vuelta al cole: me pregunto qué pasaría en la sociedad si el Lean se explicasen en la escuela. Valores tan de “sentido común” como no derrochar, hacer las cosas bien a la primera, mejorar cada día un poco, las 5S…
Creo que notaríamos cambios profundos en 1 ó 2 generaciones.
Aunque me parece poco probable que alguien me haga caso, yo estoy poniendo mi granito de arena. Hace unos años que me invitan a un colegio a explicar a los niños que hace un Ingeniero Industrial en el “sector secundari”. Entre otras cosas explico las 5S y después, con la complicidad de la maestra (gracias Isabel), ellos las practican en clase.
Es una experiencia encantadora que me confirma la idea de que sería mucho más fácil aplicar Lean en el mundo de los adultos si conservásemos algo de la mirada de niños.
¡Feliz vuelta al cole para todos!

El fin de semana visité uno de los centros de producción en masa de servicios más impresionante de Cataluña: Port Aventura.
Vaya por delante que lo pasé fenomenal a pesar de sufrir todos los derroches posibles de un sistema productivo.
Porque en esta fábrica de ocio el producto somos nosotros mismos (mira este post para saber a qué me refiero). Me explico con más detalle.
Port Aventura sobreprodujo venta de entradas lo que inevitablemente generó un stock en curso (foto) de personas esperando ser procesadas en las atracciones.
La falta de adaptación de los servicios al Takt Time provocó esperas en casi todas partes: comida, lavabos, hotel, atracciones…
A la vista de la situación tuvimos que “reparar” nuestras entradas y pagar más para conseguir un pase prioritario que nos evitara las colas.
Los transportes y movimientos inútiles son los propios de las dimensiones del parque aunque en general son llevaderos.
Como síntoma más llamativo: un Lead Time de 90 minutos para un valor añadido de 58 segundos en la atracción estrella, Shambhala.
Eso aceptando como valor añadido ser literalmente despeñado desde 78 metros de altura a 134 Km/h con una sujeción que parece vaya a ceder en cualquier momento…
Las drogas son una evasión de la realidad. Ocultan los problemas sin resolverlos. Aportan una falsa sensación de seguridad que no arregla realmente las causas.
Es fácil el autoengaño: “En pequeñas dosis son incluso beneficiosas, ayudan a sobrellevar el duro día a día. Pero en cuanto quiera las reduzco.”
La realidad es que sin hacer nada los problemas empeoran. Las drogas crean dependencia y cada vez son necesarias cantidades mayores para sobrevivir. Acabas organizándolo todo en torno a ellas hasta terminar colapsado o aún peor: muerto por sobredosis.
Te sugiero que releas ahora el texto sustituyendo “drogas” por “stocks” y descubrirás la dependencia que esclaviza a muchas fábricas.
Las buenas noticias es que existe un excelente programa de desintoxicación para el stock. Se llama Lean Manufacturing. Se basa en dos principios básicos:
La imagen pertenece a una PYME que participa en el programa hace ya unos años. Publico las fotos con su permiso.
LEANBOX ha tenido la satisfacción de patrocinar al equipo 4DS, participante en la Trailwalker 2012 de Intermon Oxfam.
Todas llegaron a la meta como una rosa después de caminar 100 kM en menos de 28 horas por una causa solidaria.
¿La clave del éxito? Voluntad, Planificación, Trabajo en Equipo, Constancia y Paciencia. Y un excelente equipo de soporte.
Exactamente los mismos ingredientes que hacen falta para llevar a buen puerto la Transformación Lean de una organización.
Es importante avanzar sin desfallecer con una meta clara. El camino es largo, no exento de dificultades pero el resultado merece la pena.
¡Enhorabuena a nuestras 4DS!
Dicen los que saben de creatividad que para encontrar nuevas ideas es bueno salirse del camino marcado y asomarse a realidades completamente diferentes.
Y es lo que he hecho buscando nuevos métodos para optimizar el espacio de fábricas y oficinas: me he apuntado a un taller de huertos urbanos.
Lo imparten dos buenos amigos fundadores de La Despensa Verde, una empresa innovadora con la que están haciendo de su pasión una profesión (eso lo tenemos en común…).
Me convencieron cuando me enseñaron como planifican su huerto y el resultado final.
¿Se puede pensar en mayor optimización del espacio que pretender tener un huerto en el balcón de casa?
¡Ah! Doy fe de que la ensalada recién cogida sabe buenísima.